Mostrando entradas con la etiqueta la vida en Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la vida en Argentina. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de abril de 2010

Artefacto

Tengo un amigo en Argentina que es gay y que trabaja en un bar gay, el primero, se supone, de Latinoamérica. Apenas lo descubro; luego, pienso, la amabilidad desinteresada no parece ser patrimonio de los hombres hétero. Habrá pensado que yo también lo era y que la tristeza que llevaba de equipaje (perdonen el lugar común) tenía ese origen. Me gustaría tener la oportunidad de agradecerle.

martes, 9 de marzo de 2010

Más pseudopoemas

Callao y Bartolomé Mitre. Buenos Aires.

Después de una charla sobre el tema con Renzo, me dieron ganas de publicar estos sonetos que escribí hace ya casi dos años, cuando mi vida era un fragor de amores y los vinos de toda clase, como decía Rimbaud, fluían, me parecía entonces, sin cesar. Ninguno vale gran cosa, pero los escribí rodeado de buenas personas, de gente cuya estima aún conservo, en esa Buenos Aires que a veces se parece tanto a la literaria.


SONETO

A Fernanda Viveros.

...O gioia
Ch'io non connobi, essere amata amando!
LA TRAVIATA.


Rubor de labios de sombra encarnada,
azul purpúreo de ojos cenicientos,
deslumbre probable de amores cientos
--deslumbre cierto de mi alma ajada.

¡Qué goce, digo, embargado de pena,
de este fatuo amor creyéndose amado,
qué delicia este amor atormentado,
qué tristeza la mía, tan serena!

Amparada en su sombra mi alma vela.
Una sonrisa descubre universos.
Bajo la luz umbría ya la cela

esta mirada de anhelos anversos:
ya se va ella, prolongando su estela.
A mí sólo me restan estos versos.

***

SONETO EN BUENOS AIRES

A Fernanda Viveros.

Balcón de bruma, espera y cigarrillos,
en plena concupiscencia de ocasos
astrales, sin avatares sencillos,
sin piedras, sin famélicos acasos.

Balcón pleno de rosas espectrales
que ora mi pobre corazón no busca
sólo nubes en flor, prismas carnales
y una híla de sueños más bien vetusta.

Huelgan ya los púberes rosicleres;
huelgan la luna, la sala, el asfalto,
¡Cómo así no, Fernanda, los placeres

que al corazón el áureo sobresalto
ocasiona, entre enseres y deberes,
aquel amor de bonaerense encanto!

***

SONETO A LA AMERICANA

Al Dr. Francisco Acevedo.

Cruzo la calle, hacia la Americana,
donde un bigotudo panzón me espera:
por do se mire su risa engalana
la clase de empanadas que se quiera.

De carne o de posho, o una pizzita,
¡ta' bueno!, todo vale con el gordo,
aunque alguien diga, al ras de una chelita
que de tanta grasa quedarás sordo.

Me como tres, cuatro, cinco, ¡qué importa!
Y entre una y una, media muzzarella,
con dulce de leche, acaso una torta,

que a lo salado todo dulce encela,
y al corazón la tristeza recorta
una panza llena y la mente lela.

martes, 21 de octubre de 2008

"¡Y tantos años y siempre, mucho siempre, siempre, siempre!"

Quería subir "Archiduque" pero no recuerdo el nombre del host y con esta conexión... mejor no digo nada. Instead, cuelgo un par de videínos del primer movimiento de la primera sinfonía de Mahler (que espero poder ver en vivo el día de mi cumpleaños), interpretada por la Orquesta Sinfónica de París y dirigida por Christoph Eschenbach. Obsérvese la cara de loco pederasta del director -pero no en detrimento de la apreciación de esta maravillosa versión de Mahler, tampoco.





¿Que cómo van las cosas? Hoy quemé cerebro con economía y me di cuenta de que voy a tener que hacer verdaderas acrobacias intelectuales para poder aprobar. Claro, tampoco es como si la divertida sorpresa de la gente que me pregunta por qué diablos estudio economía si mi licenciatura es de Letras -digo, tampoco es como si esto ayudara mucho al asunto. En fin, habrá que "ponerle punche, nomá".
De un rato me voy a ver el show en vivo de Dolina por segunda vez, así que estoy contento. A ver si Pablo me acompaña. ¡Que extraordinario es Mahler! No escribiré muy bien escuchando música (según cierto libro, las mujeres podrían hacerlo con éxito), pero ciertamente soy feliz haciendo ambas cosas. Hoy he recibido un mensaje alentador, aunque me toca sumergirme en el ignoto sistema anglosajón del ligue, por llamarlo de alguna forma. Tengo que escribir un poco sobre esto, que es bastante curioso. A ver si no me olvido.
¿Qué más? Un verso de Vallejo, quizás: "Hoy me gusta la vida mucho menos / pero siempre me gusta vivir: ya lo decía." Recuerdo que hace mucho tiempo le di a leer ese poema, y después de haber leído algunos versos me dijo algo así como "qué bajón que es este tipo". Aunque cuando acabó, concedió que "bueno, tienes razón, no lo es tanto."

¡Qué días tan lejanos!



miércoles, 15 de octubre de 2008

Y ya que estamos en esas



Carreteras infinitas y demás entelequias.
Mendoza, finales de septiembre.
(De izquierda a derecha: Francisco, Joe, Katherine, un servidor, James.)

¡Qué sentimentalismo! Y hoy por la noche: Stone Temple Pilots. Nada mal.

sábado, 11 de octubre de 2008

Ah, here she comes right now

Ah, here she comes right now
here she comes right now
here she comes now.

La hora de la verdad, "che". O corroboramos nuestras sospechas (con una felicidad digna de este período mozartiano que estoy viviendo), o todo se va a la mierda: de todas maneras, esto tiene que acabar. Y ya se acaba. Here she comes right now. Al fin, el final.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Pensamientos del día:

¡Qué bueno es ir a clases! O algo parecido, al menos. Resolví hasta cierto punto mi duda sobre las anomalías en Kuhn, lo que significa que oficialmente puedo comenzar a escribir mi cuento. Sobre economía... bueno, me di cuenta, como siempre muy tarde, de que hubiera sido bueno haber elegido alguna tutoría e ir a que me enseñen de nuevo geometría. Ayer Stephanie y Kat me miraban como si fuera un estúpido al confesar que sí, que no sabía que un curso básico de economía me fuese a obligar a hacer operaciones matemáticas. En fin, ya no me queda otra opción que la huída a Uruguay (tengo que planear eso, por cierto). Ya sé cómo funcionan las tutorías, y apenas acaben los parciales, coaching de por medio, me zambulliré en el mar abyecto de la economía a través de las tutorías correspondientes.

Recordar comprar las entradas para ir a ver a Les Luthiers. ¡E ir al teatro más seguido, por Dios! Y ya se acerca Mahler 1 en vivo, también... hmm...

Seguir estudiando economía, claro...

Resueltas las cosas con Francisco, al fin. Es una mierda estar fingiendo indiferencia con un amigo que la cagó sólo porque necesitas una disculpa. Y no se trata de orgullo: se trata de hacer que la otra persona actually realizes que la cagó, y pueda aprender algo y no cagarla de nuevo con lo mismo. Supongo. Quién sabe.

¡Ah, el tardío y problemático despertar de la conciencia lúcida, la conciencia ávida de recrear el mundo a través de fantasmagorías!



jueves, 18 de septiembre de 2008

No estaba muerto, andaba de parranda...

El 12 de julio daba por finalizado este blog con la frase anterior, "tengo miedo". Un golpe de suerte: después de todo, no es un mal final. Hoy, 18 de septiembre, poco más de dos meses después (¡DOS MESES! ¡Pero si parece que hubiese pasado al menos un año!), vuelvo a las andadas, con un brownie a medio acabar al lado y aprovechando al máximo el internet gratuito de Gandhi. Habrá que hacer algunos reajustes, sin embargo. Enfocar los esfuerzos hacia un tema en particular, en vez de distribuirlo entre fragmentos cada vez menos interesantes. "Especialización", según mis fotocopias de economía (guácatelas), in order to achieve eficiencia. ¿Y los arranques confesionales, ahora que ciertos detalles encubren, al menos parcialmente, mi identidad, entre los que ahora son los protagonistas de mi vida? Quién sabe. Ahora no tengo ganas de escribir sobre mis líos amorosos o del delirium tremens about certain fille. Certain fille qui aujourd'hoy j'ai encontré at the elevator... Basta. Al hecho, y basta de entelequias. Cuando mis esfuerzos se vean recompensados, sea con una reciprocidad animal (porque para novio yo no sirvo, "che") o con una mueca de asco, acaso escriba algo de ello aquí. Entretanto, a cubrir los hoyos del zócalo, que se puede escapar el duende.
Habrá, además, que aceptar el triste hecho de que yo soy el único freak obsesionado con la ópera entre mis amigos y conocidos. No sólo con la música (por cierto, he desarrollado una adicción absurdamente enorme por Mozart en estas últimas semanas), sino también con las producciones, los conductores, los directores, los camera-guys y hasta con quien se está acostando mi soprano favorita que-además-está-más-buena-que-el-pan. Dejaremos, pues, de hablar tanto de estas cosas, que parece que sólo a mí me interesan hasta ese punto. Me gusta mucho hablar solo, pero es aún mejor cuando los temas de debate son también interesantes fuera de mi cráneo.
Sobre los temas literarios no hay punto de negociación.
Y el teatro, ¡ah! Cómo lo extraño. Aquí he visto una puesta de El hombre almohada (que dirigió Fischer en Lima hará un par de años, superior en sus fundamentos pero inferior en tratamiento comparada con su compañera argentina), una de El hombre inesperado de Yasmina Reza (Ángeles dirigió Art en Lima, de la misma autora), con una vieja que era una suerte de transfiguración de Jimmy Santi y un craving por risas que incluso llegó a desfigurar por momentos a los personajes, y una maravillosa, maravillosa, maravillosa puesta de Tres hermanas del maestro Chejov, en la que, por momentos, creí descubrir algo esencial, algo que no me siento capaz de expresar con palabras pero que, habrá que decirlo, encuentra su simiente no tanto en el montaje de turno (si bien necesita de un buen montaje para aparecer) como en ese no-sé-qué que Chejov infundía en sus obras, ese no-sé-qué fundamental, que trasciende la cultura de sus personajes y hasta sus personajes mismos, que llega hacia el core de la vida misma y que, paradójicamente, sólo puede aprehenderse sentado en la butaca, atendiendo a la función del montaje de turno. Tres espectáculos en dos meses. Dios santo. Pronto tendré que revisar la cartelera y elegir entre cientos de obras una que me interese. Y si me da la gana anotaré algo o no, ya veremos.
I need to roll one y no hay un baño cerca. ¿Y si alguien se lleva mi laptop mientras estoy hablando con Nicholas?
Aquí dejo esto. Gandhi está casi desierto y las necesidades apremian. Un brownie y una coca no están mal por tres horas de internet, ¿verdad? La próxima sólo pido un té. Aunque debería estar estudiando que el mercado, que el capital y cómo hacer chalacas en la economía estatal. Y lareputamadre. Fuck it. Me voy a la residencia, a descansar un rato y a revisar las bases kuhnianas de un cuento-desafío que tengo que escribir para fines de mes. La próxima semana huiré a Uruguay y asunto arreglado. Se pueden meter su economía por el orto, guachos.