jueves, 20 de mayo de 2010

¡Incluso se me ha ocurrido contarle que soñé con ella, que había un piano en la casa de la infancia, que me había rechazado de nuevo! No viajaré al norte. Francia, con sus ostentosos chistes sin gracia y su cara bonita, ha sitiado por completo el territorio. ¡Dónde se ha visto que un virreinato se alce contra Napoleón! Irme, encontrarla y caer nuevamente en la depravación. ¿Cuánto habrán cambiado las cosas? Para mí apenas se han movido de su sitio -pero eso debe ser obvio en este punto. 'Ojalá hubieras ido conmigo a ver Fígaro', le decía hace dos años en mi habitación, con ella acostada en mi cama. Y ella me respondía que sí, que ojalá, dando una inflexión extraña a la frase, perdiendo la mirada en algún punto del techo. Un efecto maravilloso, preñado de potenciales fantasmagorías. Mi degradación de 'Julio' a 'Julito'. Mi resentimiento. Todas esas cosas de alguna manera permanecen, persisten sin que los días y la nueva gente y acontecimientos los conjugue, les cambie la forma. Y ahora me encuentro en una situación incómoda: la conciencia de que, en estos dos años, no he conocido a nadie que siquiera se le compare. Viajar en tales condiciones, ¿para qué?

miércoles, 5 de mayo de 2010


18-6

Solo por eso de "Moe is a poet..."

lunes, 3 de mayo de 2010

Quiero irme a la mierda y dejar de resumir estas cosas.
Quiero irme a la mierda.
Quiero formar un nuevo arte que instrumentalice a las personas para su propia revitalización.
Quiero fumar, for once, un cigarrillo tranquilo en mi casa, sentado en el sofá.
Quiero salir con mi botella de cerveza a la calle, como en Buenos Aires, y gritarle a la policía que se vaya a la mierda.
Quiero un lugar con personas queridas y sólo música y palabras habladas (NUNCA ESCRITAS) y representaciones y entremeses y momos.
Quiero silencio -silencio que provenga del ruido más estridente.
Quiero salir, salir, salir, salir, salir -fuera de este mundo.
Quiero tocar canciones de Los Gatos y que todos sean felices de una vez por todas.
Quiero que se acaben las cursilerías. Que la gente deje de tener mal gusto.
Quiero viajar a Chile y quiero viajar a Europa.
Quiero quedarme abandonado en una estación de bus, perdido, sin que me importe.
Quiero que nadie nunca más hable francés en el mundo.
Quiero salir, salir, salir, salir, salir -ámbito cosy de la noche irresponsable.
Quiero TIEMPO.
Quiero comenzar nuevamente. Y acabar y comenzar y no acordarme más que de los pequeños detalles.
Quiero que desaparezcan los libros, que lo único que hacen es perder el tiempo de las personas.
Que se acabe que se acabe que se abaque que be acase que basaque.
A la mierda y a la mierda y a la mierda y nunca, pero nunca más regresar.

sábado, 1 de mayo de 2010

Visiones de Bartleby




1) Pequeño blues: Interacciones entre Bartleby y su jefe (donde al jefe corresponde la pentatónica y a Bartleby la disonancia del tritono). 00:00 - 00:30.

2) Ensoñaciones del jefe de Bartleby sobre su empleado.
OO(a) Sueño: Bartleby como ser humano. Esperanza y caridad. 00:31 - 00:59
OO(b) Pesadilla: Bartleby desamparado.
000000b.1. Pregunta. Confusión sobre la propia responsabilidad en el destino de Bartleby. 01:00 - 01:14.
000000b.2. Respuesta. Sentimientos de culpa sobre la situación de Bartleby. 01:15 - 01:34

3) Búsqueda desesperada de Bartleby en la ciudad de Nueva York. 01:35 - 01:43

4) Hallazgo. Bartleby sentado en una escalera. 01:44 - 01:58.

5) Epílogo y petit transfiguración. 01:59 - final.

Experimentos con el interludio para 'Hamlet'

(Cello [14.9] - Horn [14.4] - Pipe organ [5])

jueves, 29 de abril de 2010

1973

Si para la literatura del XX 1922 es el año, para el rock lo es 1973. ¿Qué álbumes se publicaron en 1973?

Pink Floyd: The Dark Side of the Moon


King Crimson: Larks' Tongues in Aspic


Emerson, Lake & Palmer: Brain Salad Surgery



Genesis: Selling England by the Pound



Y en Latinoamérica, un disco que nada tiene que envidiar al rock británico, sin duda alguna el mejor álbum de la historia del rock en español:

Luis Alberto Spinetta (atribuido a Pescado Rabioso): Artaud


Y si nos ponemos generosos:

- Led Zeppelin: Houses of the Holy
- Yes: Tales from Topographic Oceans
- Y hasta Sabbath Bloody Sabbath

¿Qué otro año con tremendos discazos en la historia del rock? Y después del Renacimiento de la década, el oscurantismo de los ochenta (con la excepción quizás del thrash, que dio una joyaza como ...And Justice for All), el versolibrismo musical de Cobain y el pequeño romanticismo del grunge, y luego nada, nada salvo un par de álbumes de Tool, uno de A Perfect Circle, algo de The Mars Volta.
Estoy cansado, enfermo, confuso. Me he ido despojando poco a poco de todas mis convicciones, y ahora pareciera como si estuviera desnudo. ¡El fin de los tiempos! Hay pequeños detalles que la gente cree que uno no capta; en esa convicción (en ese desinterés) radica la ignominia. En fin, uno camina, uno espera que la señorita salga de los servicios, expectante ante la escalera. En el interín hojea un libro desganadamente. Ante los personajes que desfilan día tras día ante mí, me he vuelto muy amigo de los medievales. La verdad es que la primera vez que vi Tristan und Isolde (en DVD, una muy mala versión: era también la primera vez que la escuchaba) me quedé deslumbrado por la fuerza del concepto del honor. Hoy quisiera pisarle los pies a la hermana de una amiga que no veo hace años. Sale la señorita, reanudamos los vacíos: una conversación en los extrarradios del lenguaje. Me pierdo en mi propia maraña mientras busco un cigarrillo que sé que no tengo. Le dan ganas a uno de escribir un poema, o al menos romper una copa. Todo, al final, se reduce al roce involuntario de una extraña en un micro que uno ha tomado por equivocación.
Pero carajo, ya parezco Cortázar.