sábado, 12 de julio de 2008

Tengo miedo.

miércoles, 9 de julio de 2008

Bayreuther Festspiele (2008-2016): El primer paso

Vengo de Serpost. Acabo de enviar mi carta a Bayreuth, Alemania, que -según la tía que me atendió- llegará de 7 a 10 días a su destino. ¡El primer paso para asistir al festival! Hoy, oficialmente, he comenzado a hacer la cola. Una cola que durará (con suerte) unos ocho años.
Para quien no lo sepa, el Festival de Bayreuth (Bayreuther Festspiele, en alemán) tiene lugar cada año en Bayreuth, Alemania, en el mismo teatro que Richard Wagner mandó construir para estrenar su tetralogía de El Anillo del Nibelungo. El festival se inaugura por tradición el 25 de julio de todos los años y acaba en agosto (no recuerdo la fecha exacta), y está totalmente consagrado a la obra de Wagner. El único -pequeñísimo- problema es que la administración del festival recibe 600,000 peticiones anuales de entradas y la totalidad de localidades es únicamente de 60,000. De modo que los que no logran comprar entradas en determinado año se acumulan y avanzan en relevancia para el próximo. La cola dura en promedio de 8 a 10 años. Se pueden conseguir boletos de otras formas (mercado negro, e-bay, hacer cola en la boletería unas horas antes de la función -puesto que hay gente que devuelve boletos a última hora-, fundar -sí, claro- o unirte a sociedades wagnerianas, etc.), pero son demasiado caras y en algunos casos hasta riesgosas (si te descubren con un boleto comprado en e-bay o en el mercado negro, te banean del festival por el resto de tu vida). En fin, tengo ocho años para aprender alemán y ahorrar como cerdo. En diciembre u enero debería recibir el folleto con mi número de cliente y la información respectiva. Y luego en abril o mayo una carta al estilo de las chapitas: "siga intentando". Ya a los 7 u 8 años de cola se pueden acudir a otro tipo de tretas (llorar en el teléfono funciona, según me he enterado). Y ya, esta entrada va para anotar que el 9 de julio del 2008 comencé a hacer cola.

miércoles, 2 de julio de 2008



Le nozze di Figaro
Acto I: "Non so più cosa son, cosa faccio"
W. A. Mozart.
Konzertvereinigung Wiener Staatsopernchor
Conducción: Nikolaus Harnoncourt
Montaje: Claus Guth
Grabación: Festival de Salzburgo, 2006.

Cherubino.... Christine Schaffer


La belleza...

Heiligster Minne
höchste Not,
sehnender Liebe
sehrende Not
brennt mir hell in der Brust
drängt zu Tat und Tot

jueves, 26 de junio de 2008

1. Necesidad de explicar las cosas. Necesidad de recordar todos los puntos de la explicación, cada palabra, cada forma de cada guijarro que forma el camino. Necesidad de repetir; horror del olvido. Luego, necesidad de una explicación para la explicación.
2. Necesidad de comprender. Necesidad de saber que se está comprendiendo.
3. Conciencia de que para comprender hay que arriesgar el pellejo. Miedo de salir herido. Espanto a la inmovilidad. Esperanza en el sufrimiento.
4. Sensación de vacío.
5. Sensación de hartazgo.

5 (/1.) Harto de los límites del cuerpo. Harto de querer sentir y, a la vez, temer la sensación verdadera. Harto de la gente, que parece nunca llegar a comprenderme. Harto de esta ciudad, de que al mediodía salga el sol y en la noche, cuando a uno se le ocurra caminar y pensar un poco, comience una puta lluvia infinita. Harto de aparentar cortesía, de ser incapaz de decir: "no me importa un carajo lo que me estás diciendo, si te sonrío es porque tengo miedo, porque se supone que debo ser buena gente, porque no me quiero quedar solo, cuando en realidad me importa un carajo lo que me dices, es más, no entiendo nada, y te escucho porque soy incapaz de concentrarme en cualquier otra cosa cuando alguien me habla, pero ya ves, me cago de miedo, ¿puedes verlo?, ¿puedes siquiera sospechar que me cago de miedo y que me aburres?, ¿y que, a la vez, temo aburrirte?, ¿puedes ver más allá de la superficie de mi silencio?, no, porque sigues hablando, porque jamás te callarás, y a mí me llega al pincho lo que me estás diciendo." Harto de no escribir, de no pensar. Harto de la embriaguez absurda de la farsa a la que me someto. Harto de mi falta de disciplina. Harto de que mi propio cuerpo me niegue el rigor que le exigo. Harto de los clichés, de la degradación consciente del lenguaje, de retroceder un paso para establecer una comunicación ficticia. Harto de los nombres y de las fechas, de la ciencia y de la literatura. Harto de aparentar lo que no soy. Harto de....
4. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío. Vacío.
3. "Ciencia y paciencia / el suplicio es seguro." ¿Seré capaz de sobrevivir la cuota de Violencia necesaria para la fiebre? ¿Podré sobrevivirme a mí mismo?
"Lo único verdaderamente insoportable es que nada en este mundo es insoportable."
Soy un cobarde.
2. NULIDAD DE LA MENTE.
1. Sentado en medio de un desierto, Funes observa el movimiento inmóvil de la noria. Piensa en las modalidades griegas del infierno; se masturba pensando en la expresión de Sísifo al ver rodar la piedra, al verlo comprender por primera vez. Recuerda unos versos y sonríe, deseando con furor rabioso pronunciar, cada vez con más fuerza

How happy is the blameless vestal's lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray'r accepted, and each wish resign'd.

Aunque al final no dice nada.

sábado, 21 de junio de 2008

La puerta está ahora abierta. Tanto miedo... pero de mí mismo, de mi propia inclinación hacia la miseria. ¡Pero cuán cierto es que no existe conocimiento sin pérdida, fascinación y empuje sin la debida cuota de violencia! Science et patience... Dios mío. O en palabras de Calígula: "No hay como el odio para que las personas se vuelvan inteligentes."
Qué mejor ejemplo que el yo de estos días. Casi no leo, y cuando leo no entiendo un carajo. Es decir, entiendo, pero no entiendo. Me sucede que todo ahora me resbala. ¡Mis preciosas lecturas! Ayer leí Calígula, de Camus, y estaba todo ahí, todo visible. Y lo veía, pero a la vez... Pero a la vez. ¿Por qué sólo puedo pensar en términos teóricos, en problemáticas fantasmales? La víspera de anteayer me la pasé escribiendo un pseudoensayo sobre El malentendido, que no voy a postear porque es demasiado absurdo, y lo mismo: comprendo el aspecto teórico, pero en algún punto mis ojos se cierran ante el drama. ¡El drama! Puedo reflexionar por horas, por ejemplo, sobre el elemento existencialista en el drama de Camus, la modernidad de sus personajes (Friedrich y el ideal vacuo)... digamos, en Calígula, la radicalización de la lógica, que es a su vez la negación de ella, o la esclavitud del hombre frente a su propia muerte, o cómo para matar a la muerte se necesitaría negar la vida misma... pero los mismos hechos no conmueven. Vamos, estas mismas reflexiones me dejan insatisfecho, árido. Árido.
Quizás sólo baste prender el equipo y escuchar a Wagner.
¿Por qué me cuesta tanto hablar de mí mismo?
Quizás sólo haga falta trabajar. Sufrir y después trabajar duro, pasarse las noches en vela, fumando o emborrachándose o lo que sea; demencia, demencia y un desprecio orgulloso, una sana envidia, la negación de todas las cosas, movimientos circulares. Un amor maravilloso e indiferente. Una moral que se anule en sí misma. Un cuerpo en espléndida decadencia. Y millones, millones de páginas llenas de circunlonquios, de accesos de fiebre, de miseria mal entendida, de oraciones entrecortadas y mierda, mierda, mierda, mierda.
A la mierda con el francés. Lo que único que quiero es dejar de querer, y aún así obtener lo que quiero.

viernes, 20 de junio de 2008



Pelléas et Mélisande
Acto I: "Prélude" & "Je ne pourrai plus sortir de cette forêt"
Claude Debussy. Libreto de Maurice Maeterlinck.
Orchestra and Chorus of Welsh National Opera.
Conduccióm: Pierre Boulez.
Montaje y dirección: Peter Stein.

Golaud........ Donald Maxwell
Mélisande..... Allison Hagley

La historia de Pelléas y Mélisande, bueno, parece un poco tonta pero su tratamiento es hermoso, sutilísimo, muy congruente con la música de Debussy. ¿Qué puedo decir? Más de dos horas de sutilezas melódicas, sentimientos a medio expresar y situaciones que nunca se resuelven del todo, incluso para un amante de las óperas (no que yo me considere uno, al menos aún), es bien difícil de soportar. Como quien dice, "bellamente aburrido". Parece que aún nosotros, habitantes del siglo XXI, no estamos listos para captar en toda su maravilla una música como la de Debussy. Y en cuanto a la obra en sí (porque la pieza de Maeterlinck estuvo originalmente escrita para el teatro), siempre me pareció que demasiado compleja y sutil -la palabra clave para comprender a Maeterlinck y a Debussy es esa, "sutil"- como para montarse con éxito. Una de esas obras que, como el Fausto de Goethe, son más para leer que para ver representadas. (La última vez que se representó Fausto completo, en Alemania, para un aniversario no sé si de la obra o del autor, el montaje duró 5 días a razón de 5 horas por día, o algo así... como 2,666, de 5 horas de duración... mierda, cómo me hubiera gustado ir a ver esa pieza.) ¿Qué más? Ah sí, el montaje de este Pelléas... es maravilloso, aunque el vestuario en algunas escenas es francamente horroroso. Y Allison Hagley está buenaza. Y José Van Dam le gana a Maxwell como Goloud. Nada más.